jueves, 31 de mayo de 2018

II Encuentro Interdisciplinario sobre la Muerte y el Duelo




II Encuentro Interdisciplinario sobre la Muerte y el Duelo


Debería ser la muerte un tema tan común como la propia vida y ser tratada en todos los ambientes y momentos, pues llega en cualquiera de ellos, razón por la cual deberíamos invitarla a la hora de las comidas, tomarnos un café con ella, así como a las reuniones sociales, políticas, académicas, etc, pues acaso no es tan intima y social como todos nosotros.
Esta es la razón que explica este espacio de principio académico pero con intención social, pues es hora de apropiarnos de ella y de sus diversidades.

#cuidadosalfinaldelavida
#cuidadospaliativos
#juandavidosoriog

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Boletín electrónico Cuidados Paliativos




Boletín electrónico Cuidados Paliativos

En el marco de la conmemoración de día mundial del cuidado paliativo que se celebra el 14 de octubre, queremos resaltar la importancia de los cuidados paliativos en el tratamiento integral del
cáncer.
Instituto Nacional de Cancerología ESE
Un documento de utilidad y con gran información para pacientes, familiares y prestadores de servicio de salud que propenden por el cuidado de pacientes con enfermedades avanzadas o en situación de terminalidad.
Agradezco al Instituto Nacional de Cancerología, por tan útil información.
Puede ser descargado en el siguiente link:

miércoles, 30 de mayo de 2018

Gracias por permitirme ser su profesor.

Gracias por permitirme ser su profesor.
Hoy luego de recibir varias felicitaciones por el día de maestro por parte de estudiantes de pregrado y postgrado de medicina de una universidad en un lugar de la mancha de la cual no quiero acordarme, me pregunte:
Porqué decidí ser docente si a quienes están en la dirección de la educación de este estamento no le interesa la integralidad de los estudiantes en temas obligados y obligatorios en la formación de profesionales de la medicina, como lo es el ser más humanos, el ser compasivos, el ser empáticos y cercanos a nuestro norte, los pacientes y sus familias, así como tampoco interesa el formar en temas tan complejos pero tan mortales como son los pacientes con enfermedades terminales, la situación de fin de vida, el sufrimiento, el duelo, la comunicación empática y asertiva, al parecer y según rumores, porque a juicio de unos pocos esto no es medicina ni se ciñe a las necesidades del pensum universitario ni aporta en acreditación, ni certificación universitaria, pues no es supuestamente “conocimiento médico”, pues al parecer las ciencias humanas y sociales no son complemento de la ciencias médicas. Sin embargo hoy recordé lo que cada encuentro con estudiantes me mostraba, y es que no somos maestros por las universidades, ni para las universidades, que lo somos para los alumnos, los aprendices y los que están en proceso de aprendizaje, formación y deformación en función de ser profesionales mejores, en busca de la excelencia, esta última entendida como el grupo de cualidades, recursos y virtudes encaminadas a satisfacer las necesidades biopsicosociales y espirituales de ese ser humano necesitado al que llamamos paciente, que en la mayoría de los casos no esta buscando información técnica de la que se muestra en los artículos, los libros ni los títulos o los reconocimientos científicos, lo que buscan son aquellos profesionales que logran conjugar la ciencia y la técnica con el arte, con el servicio, con la compasión y la entrega, estos últimos desterrados de las aulas de saber y de los campos de práctica, justificado con una formación acorde a la demanda de un medio deshumanizado y desnaturalizado, en donde la academia medica debería ser el faro que reencause gran parte de los problemas de nuestra sociedad actual, temerosa de envejecer con dignidad y morir comprendiendo la muerte como una condición inseparable del proceso de vida y no como un obstáculo que la medicina ha procurado hacer más ajeno y más temeroso por nosotros como mortales.
Hoy una vez más los alumnos me recordaron el motivo por el cual decidí ser docente buscando hacer de la medicina más especial aunque no menos especializada, mas cercana a la historia de nuestros sufrientes, pero no menos dotada de información actualizada, con la intención de recordarle a cada estudiante que primero somos humanos antes que médicos, pero el que no es médico de aptitud, no lo será de actitud, pues la academia solo nos dota de información, no nos da lo que no poseemos y esto explica por qué muchos médicos son solo técnicos y por más títulos que ostenten o universidades que habiten, seguirán siendo simples técnicos con títulos universitarios, pero nunca artistas de la medicina como deberíamos ser todos.
Sus múltiples felicitaciones me permitieron recordar y entender que fui maestro de ellos, no de la institución, que no somos profetas en nuestra tierra, pero si guía y apoyo en quienes entienden que la medicina trasciende las aulas, las universidades y las instituciones y está más cerca de quienes son nuestra causa, los enfermos.
No es la universidad la que hace a los profesionales, somos los profesionales los que hacemos a las universidades y es un llamado de atención a aquellos que lo han olvidado, pues es momento de recuperar el poder que tenemos como egresados y en especial el poder que tienen los estudiantes sobre las instituciones, la universidad se debe a sus estudiantes, no a sus profesores, ni sus directivas y cuando los estudiantes lo entiendan, la universidad se arrodillara ante ellos y les dará lo que realmente requieren, una educación integral que llene las expectativas del estudiante y del medio, no las aspiraciones egoístas de unos cuantos con mentes obtusas ante la realidad que nos desborda, la realidad del conocimiento y la educación.
Gracias por permitirme ser su profesor o su maestro como algunos me lo han mostrado, gracias por estos años de aprendizaje y de maravillosas historias contadas por nuestros pacientes y las que hemos creado en el acompañamiento de ellos y en el acercamiento a su parte más íntima y vulnerable, el sufrimiento, que nunca se verá en los libros ni en las aulas.
Gracias y felicitaciones a los mas grandes maestros que he tenido, los pacientes, quienes con su padecer y sufrimiento me han permitido aprender lo que la medicina ha desaprendido y no muestra interés por recuperar, la compasión, la empatía, la comprensión, la solidaridad, el amor y finalmente velar por el bienestar y la dignidad de nuestro norte, ustedes maestros.
Agradezco y felicito a los estudiantes en el día del maestro, pues somos aprendices permanentes de ustedes,ya que quien no reconoce la reciprocidad del aprendizaje le falta juicio en su supuesto buen juicio.
Solo tengo palabras de agradecimiento.
Un abrazo.
Juan David Osorio
#CuidadosAlFinalDeLaVida #CuidadosPaliativos #juandavidosoriog,

viernes, 18 de mayo de 2018

MÁS ALLÁ DEL GRAN RÍO





MÁS ALLÁ DEL GRAN RÍO

El cuento es un muy buen recurso a la hora de explicarnos y explicar situaciones de la vida, en especial situaciones que pensamos complejas como lo es la muerte y el duelo.
No importa como contemos la muerte, importa es la comprensión que tengamos de la misma y que esta sea proporcional a la realidad, pues en algunas historias tendemos a mitificar la muerte e incluso a maquillarla de manera que no parezca muerte ni un proceso universal, irreversible, inevitable y definitivo.  Sin embargo, no podemos desconocer que nuestra cultura; en la mayoría de los casos, tiende a dar explicaciones de la muerte asociadas a la trascendencia, sea esta como un cambio de estado, de forma, de lugar, de esencia o incluso explicaciones abstractas que requieren un pensamiento complejo para explicarlo. Y creo que esto es adecuado ya que la muerte nos invita a pensar, imaginar, elucubrar, pero también nos invita a vivir y a gastarnos cada día al máximo, pues llegará un momento donde nos tenderá una mano invitándonos a terminar con lo que veníamos y continuar en otro quehacer si creemos en ello, o simplemente terminar de manera definitiva si no creemos en nada diferente a lo material y mundano.
Este bonito cuento nos muestra una de las tantas maneras de explicar la muerte, pero que incluye lo que expliqué con anterioridad: que es universal, irreversible, definitiva e inevitable, y desde la metáfora nos permite ver algo tan natural de una manera que logra ser tranquilizadora, no menos triste, pero si más normal. Y si esto lo intentamos mostrar a los pequeños, podríamos lograr por medio de un cuento, normalizar una situación que hemos vuelto anormal y aterrorizadora.
Los invito a leerlo y repensar la muerte, la propia muerte e incluso la de los demás e intentar verla con calma y aceptar que es para todos, razón por la cual debemos disfrutar el hoy.
Puede ser descargado en el siguiente link:

Ó


Juan David Osorio G.

viernes, 4 de mayo de 2018

Comunicación





Comunicación

Es aquel capítulo de la formación que nadie nos enseña y que se aprende de observar los maestros con los que compartimos el día a día en el hogar, el colegio, la universidad, el trabajo y durante el resto de la vida, pero que se requiere de una capacidad de escucha y de observación muy aguda para lograr aprender, entender y recibirla de la mejor manera, sin perder nuestra autenticidad para comunicarnos y lograr el fin al momento de enviar o recibir un mensaje, sin embargo no siempre aprendemos a hacerlo de la mejor forma en nuestro proceso formativo técnico como lo es el colegio o la universidad, ya que no es una “necesidad” importante ni de interés en muchas instituciones, a pesar de ser la comunicación la herramienta que más usamos en la mayoría de nuestras relaciones familiares, sociales, políticas, laborales etc.
Y si además le agregamos no solo que es una herramienta de uso frecuente, sino que es la herramienta de uso obligado como sucede en muchas profesiones y en especial a los que pertenecemos al área de la salud; sería lo mínimo esperable que quien se haga llamar profesional en esta área y además se considere un artista en su oficio tenga la mínima formación y capacidad comunicativa para acercarse a la gente y en especial a los pacientes, que de entrada ya están sufriendo por sus padecimientos y esperan ser recibidos, tratados e informados con empatía y compasión  y que si no logramos comunicarnos  de forma óptima, seremos responsables de un malestar adicional e incluso de acrecentar la angustia y el sufrimiento de quien recibe una noticia grave o una mala noticia de una manera incorrecta.
Quiero compartir este corto video perteneciente a una película llamada un loco suelto en Nueva York, donde evidenciamos una situación sumamente frecuente en la atención médica, como lo es un paciente enojado, acelerado, impaciente y además angustiado por una condición clínica que lo aqueja crónicamente y lo tiene sufriendo, con la contraparte de una profesional con poco tacto, mínima capacidad comunicativa, enganchada con la conducta negativa del paciente, lo que consigue inevitablemente una pésima relación médico paciente y un resto de día seguramente malo para la profesional como para quienes la rodean, al igual que un día de pesadilla para el paciente al momento de salir de la atención.
No justifico la falta de educación, cultura, paciencia, tolerancia ni el irrespeto de algunos y en ocasiones muchos pacientes, sin embargo esto no justifica ni explica la misma falta en muchos profesionales, que frecuentemente se indignan con el comportamiento de los pacientes, pues olvidamos que en la atención médica somos nosotros los que controlamos la situación y cuando un paciente llega a nosotros o nosotros a ellos, de entrada vienen perdiendo en muchas circunstancias como son: síntomas físicos, síntomas psíquicos, pérdida de la calidad de vida, alteración del sueño, fatiga, angustia por la enfermedad y sus implicaciones a nivel personal, emocional, espiritual, económico, familiar, laboral, social y la posibilidad que esta condición además de lo anterior corresponda a una enfermedad no curable e incluso lo conducirá a la muerte propia o a la muerte de su familiar o ser amado y si a eso le agregamos un profesional que no logra entender esto y aceptar que estas condiciones pueden explicar mucho del comportamiento de los pacientes y que en su actuar lo que nos están informando es que su condición lo está desbordando física y psíquicamente y que al recurrir a nosotros esperan que seamos un oasis en un desierto e incluso el bálsamo para su sufrimiento físico y psíquico; pero le devolvemos su comportamiento con maltrato, desprecio, desatención, desinterés y en ocasiones, subestimando su condición olvidando su padecimiento. Como esperar una medicina más humana, amigable, cercana, empática y compasiva si no logramos escuchar, observar, tocar ni entender más allá de nuestros prejuicios, ni intentamos entender este comportamiento y  verlo de la manera más objetiva para así dar a ellos lo que realmente necesiten de nosotros, atención, cuidado, importancia y finalmente un médico que procura subirse a su capacidad de comprensión y se monta en el discurso coloquial para lograr una comunicación bidireccional afectiva y asertiva con una mejor relación e imparto en la atención y el tratamiento.
Miremos los pacientes a los ojos, escuchémoslos no solo con el conocimiento, también con el sentir, toquémoslos con el corazón y hablémosles con el alma, no nos enfrentemos a ellos, pues de esta manera nos usarán como bolsa de boxeo para descargar en nosotros con su ira todos los golpes provenientes de su angustia y sufrimiento.
Puede también ser visto en el siguiente link:


Ó


Juan David Osorio González

Que hacemos en cuidados al final de la vida.

Que hacemos en cuidados al final de la vida.

Que hacemos en cuidados al final de la vida. Puedes ver el vídeo completo en el siguiente link: https://m.facebook.com/story.php?story_fbi...